Acrata Monastrell Tinto 2018


Heinrich fueger 1817 prometheus brings fire to mankind.jpg
De Heinrich Friedrich Füger “Prometeo lleva el fuego a la humanidad” 1817

Ácrata. Al oír la palabra siempre se me viene a la cabeza un personaje mitológico, a caballo entre adjetivos como guasón, díscolo y contestatario, como era Prometeo. Guasón porque le gustaba sacar de quicio a los dioses, en especial a Zeus, al que dejó por tonto en varias ocasiones. Díscolo y contestatario porque siendo hijo de nada menos que el titán Japeto, arriesgo sus privilegios ayudando a los seres humanos, entregándoles el fuego no solo para alimentarles sino para que pudiesen crear herramientas y útiles. Sus constantes desaires a Zeus le llevaron a expiar su culpa de una manera bastante cruel, atado y encadenado en el Caucaso, mientras cada noche un águila le devoraba el hígado, que volvía cada día a regenerarse.

Ser contestatario para hacer el bien, suele generar siempre una dura respuesta en las propias carnes, pero también suele llevar al éxito futuro, como cuando Jesús Lázaro empezó la senda de elaborar vinos ecológicos en la Ribera del Duero, cuando aún lo del cambio climático, la biodinámica y el #realfooding solo eran ideas de Platón, lejanas e incomprensibles.

Viñedos de Adrada Ecológica en enero 2020. Fuente Instagram de la bodega

El Ácrata Monastrell Tinto 2018 está elaborado por la Bodega Adrada Ecológica, desde Adrada de Haza, y pertenece a la D.O. Ribera del Duero, aunque este vino vaya con la contra de V.T.Castilla y León. La Colección Ácrata está formada por cuatro vinos, uno dedicado a cada estación, siendo el Monastrell el asociado al invierno, y poco a poco los iremos incluyendo en el blog. Está elaborado con uva monastrell, muy complicada de encontrar por tierras ribereñas, pero que en tiempos formaba parte de esas uvas traídas de otras latitudes para complementar las más habituales tempranillo y sobre todo garnacha. Prueba de ello es que solamente se elaboran 700 botellas de este vino. Esta uva monastrell procede de viñedos muy viejos, de entre 70 y 100 años, de una extensión de apenas una hectárea, en vaso y a una altura superior a los 900m; efectúa la fermentación alcohólica durante un mes en barrica de roble francés y una crianza en barrica francesa de quinto año, de trece meses.

Presenta un color rojo picota de capa alta, ribete afresado y lagrima densa y persistente para un voltaje de 14º. Discreta nariz, fruta roja madura, notas especiadas de la barrica, no un vino que diese las notas de ser muy joven, sutil. Buena entrada, amplio y levemente glicérico, fruta roja madura, cuerpo medio, cacao, aún la madera debe integrarse del todo, pero no se marca especialmente, se notan los años de las barricas, final levemente amargo y persistencia discreta. Aparenta ser un vino más maduro de lo que es.

Marca de la casa es que se muestra mucho mejor al segundo día de abierto, es un vino que merece la espera, además de reconocer la complejidad del mismo, su fragilidad y su merito.

R.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .